Cuando estábamos trabajando ya nos tenía preparado el bocadillo a cada uno conociendo los gustos de cada cual, incluso pendiente del horario de todos. Al medio día no coincidíamos a la hora de almorzar pero se las arreglaba para que cado cual tuviese su plato a punto.
Mi casa tiene un baño y un aseo de los cuales ella se ocupa de: sacar la papelera, cambiar las toallas, limpiar el polvo de estantes, repisas y muebles, barrer y fregar el suelo, lavar bañera, taza del retrete, bidé, lavabo, grifería, limpiar espejos, revisar los botes de gel, champú y otras cremas, tenerlo todo perfectamente ordenado, etc.
Asimismo los dormitorios: los ventila, hace las camas, limpia el polvo, barre, friega, guarda la ropa y ordena los armarios, limpia el alféizar y cristales de las ventanas, etc. Y también hay un pasillo muy largo. Y un comedor y un portal amueblado donde se repiten las faenas, poniendo las sillas boca arriba y retirando los sofares y mesas, etc.
¿Y la cocina? Anda que no tiene faena la cocina: fregar cacharros, la encimera, el poyete, el fregadero, preparar la comida, el cubo de la basura (pendiente del reciclaje), La bayeta y los paños de cocina, pendiente de que si falta leche, aceite, azúcar, embutidos, postres, café, la carne, el pescado, las latas de conserva, los botes de tomate, las pastas, el arroz, las legumbres, etc. etc. etc.
Y se me olvidan muchas cosas que si bien no se hacen a diario ella saca tiempo no sé de donde para planchar, descolgar cortinas y lavarlas, enjabonar azulejos de los cuartos de baño y cocina, hacer zafarrancho, etc. y muchos “etcs”A pesar de todo esto por las tardes tiene tiempo de ver en la “tele” su programa favorito y de ir a ver a su madre y acompañarla durante un buen rato.
¡¡¡Aaahhh!!! Y se me olvidaba que también tiene tiempo para mantenerse cada día más guapa y lozana, a pesar de todos sus males. Y es que a la fuerza la tengo que querer como quiero a mi gente. ¿Qué haría yo sin mi mujer?